jueves, 19 de junio de 2014

los Juegos Del Hambre

Los Juegos Del Hambre escrito por Suzanne Collins
SINOPSIS 
Es la hora. Ya no hay vuelta atrás. Los juegos van a comenzar. Los tributos deben salir a la Arena y luchar por sobrevivir. Ganar significa Fama y riqueza, perder significa la muerte segura... ¡Que empiecen los Septuagésimo Cuartos Juegos del Hambre! Un pasado de guerras ha dejado los 12 distritos que dividen Panem baj o el poder tiránico del Capitolio. Sin libertad y en la pobreza, nadie puede salir de los límites de su distrito. Sólo una chica de 16 años, Katniss Everdeen, osa desafiar las normas para conseguir comida. Sus prinicipios se pondrán a prueba con Los juegos del hambre, espectáculo televisado que el Capitolio organiza para humillar a la población. Cada año, 2 representantes de cada distrito serán obligados a subsistir en un medio hostil y luchar a muerte entre ellos hasta que quede un solo superviviente. Cuando su hermana pequeña es elegida para participar, Katniss no duda en ocupar su lugar, decidida a demostrar con su actitud firme y decidida, que aún en las situaciones más desesperadas hay lugar para el amor y el respeto. La historia continuará... la segunda entrega de la trilogía

FRASES

"Es el primer beso del que ambos somos plenamente consientes ... es el primer beso que de verdad hace que se me agite algo en el pecho, algo cálido y curioso. Es el primer beso que me hace desear un segundo."



"Sana y Salva"




 "-Lo recuerdo todo sobre ti -responde el, poniéndome un mechón suelto detrás de la oreja- Eres la única que no se daba cuenta"




" No puedo rendirme sin luchar. pero desearía poder encontrar una forma de... de demostrarle al capitolio que no le pertenezco, que soy algo mas que una pieza de sus juego"


"-¿Un chico guapo como tu? tiene que haber una chica especial. Venga, ¿como se llama? 
-bueno, hay una chica- responde el, suspirando- llevo enamorado de ella desde que tengo uso de razón pero estoy bastante seguro de que ella no sabia nada de mi hasta la cosecha.
-¿tiene a otro?
-no lo se, aunque les gusta a  muchos chicos.
-entonces te diré loo que tienes que hacer; gana y vuelve a casa. Asi no podrá rechazarte, ¿eh?-lo anima Caesar
-creo que no funcionaria. Ganar...no ayudara en mi caso
-¿por que no?-pregunta Caesar, perplejo
-porque...-empieza a balbucear  Peeta, ruborizándose -porque...ella esta aquí conmigo."


"-No importa, Katniss. De todos modos, no tenia ninguna oportunidad en los juegos.
-No debes pensar así.
-¿Por que no? Es la verdad. Mi única esperanza es no avergonzar a nadie y ...-vacila.
-¿y que?
-No se como expresarlo bien. Es que... quiero morir siendo yo mismo.¿tiene sentido?. No quiero que me cambien ahí afuera, que me conviertan en una especie de monstruo,porque yo no soy así."




Resulta extraño estar tan cerca de forma física de alguien que está mentalmente tan lejos.




—¿Quieres decir que no matarás a nadie? —le pregunto.
—No. Cuando llegue el momento estoy seguro de que mataré como todos los
demás. No puedo rendirme sin luchar. Pero desearía poder encontrar una forma de...
de demostrarle al Capitolio que no le pertenezco, que soy algo más que una pieza de
sus juegos.



Para que haya traición, debe haber primero confianza




Me rindo, preciosa. Limítate a responder las preguntas e intenta que el público no vea lo mucho que lo desprecias" ~ Haymitch





¿Has venido a rematarme preciosa?- peeta



—Recuerda lo que dijo Haymitch: corre, busca agua. Lo demás saldrá solo —dice,
y yo asiento—. Y recuerda una cosa: aunque no se me permite apostar, si pudiera,
apostaría por ti.
—¿De verdad? —susurro.
—De verdad —afirma Cinna; después se inclina y me da un beso en la frente—.
Buena suerte, chica en llamas.







Felices juegos del hambre y que la suerte este siempre de su lado





—Sí. Mira, si no regreso... —empieza.
—No digas eso, no he sacado todo ese pus para nada.
—Lo sé, pero, por si acaso... —intenta seguir.
—No, Peeta, ni siquiera quiero hablar del tema —insisto, poniéndole los dedos en
los labios para callarlo.
—Pero...
—No te vas a morir. Te lo prohibo, ¿vale?
—Vale —susurra él.



—Mejor que ayer. Esto es mucho mejor que el lodo: ropa limpia, medicinas, un saco de dormir... y tú.




—¿Quién era la que no podía mentir, Peeta? —digo, aunque sé que no puede
oírme.
Da igual: el resto de Panem sí puede.



—Peeta —digo, como si nada—, en la entrevista dijiste que estás enamorado de mí
desde que tienes uso de razón. ¿Cuándo empezó esa razón?
—Bueno, a ver... Supongo que el primer día de clase. Teníamos cinco años y tú
llevabas un vestido de cuadros rojos y el pelo..., el pelo recogido en dos trenzas, en vez de una

1 comentario:

  1. Quisiera leer esta historia por favor aqui dejo mi correo msanchez1730@gmail.com

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